El Camino Dentro del Programa
Entender el proceso es clave para disfrutar del viaje. No se trata de una carrera, sino de una exploración consciente de tus capacidades. Aquí te presentamos una visión general de las fases que podrías experimentar.
Fase 1: Conexión y Fundamentos
Las primeras semanas se centran en establecer una base sólida. Aprenderás a activar los músculos profundos del núcleo, a entender la mecánica de la respiración y a coordinar movimientos básicos. El objetivo es construir conciencia corporal, escuchando las señales de tu cuerpo sin forzarlo. Es una etapa de descubrimiento y adaptación.
Fase 2: Profundización y Estabilidad
Una vez que los fundamentos están claros, comenzamos a introducir variaciones y secuencias más complejas. El enfoque se desplaza hacia el mantenimiento de la estabilidad mientras se aumenta el rango de movimiento. Notarás cómo tu control mejora y cómo puedes sostener posturas con mayor facilidad. Es un período de consolidación de la fuerza y la confianza.
Fase 3: Integración y Fluidez
En esta etapa, la práctica se vuelve más fluida. Los movimientos se conectan entre sí de manera más natural, y la atención se dirige a la calidad y la precisión. El objetivo es que la fuerza y la estabilidad que has construido se integren en tus movimientos cotidianos, mejorando tu postura y eficiencia en cualquier actividad, desde caminar hasta levantar objetos.